martes, 20 de febrero de 2018

Punta Escarra

Punta Escarra

Punta Escarra fue el nombre que eligió mi padre cuando tuvo que bautizar su primer blog. Hace diez años, cuando se abrían blogs, y vivía mi padre.

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Tertulia de Federico: La fuga de Anna Gabriel y la cobardía de las Martas

FJL: ¿Por qué odia la izquierda a España?

Retropost #2018 (20 de febrero de 2008): Obit

Un obituario me sugiere hacer un colega: ha muerto Alain Robbe-Grillet.

Este es un obituario que aparece en The Guardian. Va firmado por Douglas Johnson, pero debió quedar incompleto. De él llamo la atención sobre el último párrafo:

"This obituary has been revised and updated since the obituary writer's own death"

—No sé ni cómo me animo a escribir la palabra "obituario".


 
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Retropost #2017 (20 de febrero de 2008): Camisas pardas

Pongo abajo un comunicado del Foro Ermua que condena a los revientamítines que estamos viendo estos días, y responsabiliza indirectamente de ellos a la política no sólo de tolerancia sino de aliento del Gobierno, que favorece el acoso y la exclusión del espacio público de quienes se dedican a la oposición política. Tendencias éstas más que feas e impresentables políticamente hablando, y frecuentemente de una bajeza moral vomitiva en los responsables socialistas o nacionalistas que primero se niegan a condenar estas actuaciones de sus acólitos, y luego culpan de las mismas a las víctimas, porque sus ideas supuestamente generan crispación. Anda ya....

Habría que verlos qué declaraciones harían si en sus mítines entrasen bandas de falangistas uniformados, por ejemplo, a empujar a los oradores o a tirarles los papeles— o a darles de leches directamente. Muestran los socialistas una vara de medir monstruosamente diferente para los otros y para sí: para los otros cualquier maltrato es de recibo, al parecer, porque son crispadores; en cambio, ellos está fuera de toda duda que serán tratados con extremada pulcritud.

¿Que ha sido abucheado también el presidente del gobierno? Normal, con las políticas que lleva adelante es lo menos que puede esperar. Y el poder ha de estar dispuesto a recibir críticas. Que yo sepa no se le ha zarandeado ni se le han arrojado objetos ni se le ha impedido acceder a sus mítines. El derecho a abuchear es sagrado, y nadie es un camisa parda por abuchear. Máxime si abuchea al gobierno. La oposición no está tomando decisiones, por tanto tiene más derecho a ser escuchada que a ser abucheada: allí ya hay un margen para la actuación de cada cual.

Pero la agresión comienza cuando se impide el paso por la fuerza, cuando se crea un clima incierto de posible violencia, cuando se pasa del espacio público a invadir espacios reservados por otros para sus actos políticos. Esos actos y esos espacios deberían ser respetados por los opositores por una higiene democrática elemental. Es cuando se pasa de la crítica a los empujones cuando aparecen los camisas pardas: normalmente con pañuelo palestino y chándal, en estos casos, que los detalles del uniforme y correajes son lo de menos.

Y encima tienen los bemoles estos matones de gritar "¡fachas, fachas!" a quienes van a exponer civilizadamente sus ideas. Hay que joderse. Realmente, hay que joderse.

En las universidades catalanas y vascas ya viene siendo tradición que mientras se escucha con respeto y atención a cualquier conferenciante batasuno o filoterrorista que vaya a soltar sus sandeces, sin que ningún "facha" le vaya a increpar, resulta que los críticos del gobierno o del nacionalismo se ven acorralados, insultados, zarandeados, intimidados, y cualquier día llega la cosa a las palizas. Esto es más propio de los paramilitares hitlerianos o mussolinianos, o de los filoetarras batasunos, que de nada que queramos ver extenderse por aquí. En la de Zaragoza hubo un feo episodio de ese estilo hace un par de años, pero por lo general en esta universidad aún hay respeto y cordura. Esperemos que siga así.

Una experiencia de matonismo político sí que tuve yo en otro caso, con ocasión de una huelga. Unica vez en mi memoria que he visto la Facultad cerrada a la fuerza por un grupo de matones. (Por otra parte sin que a ningún responsable pareciese llamarle la atención, ni fuese cosa de escándalo o digna de una protesta). Los piquetes "informativos" resulta que no eran informativos, sino que aparte de encadenar puertas y estropear cerraduras (como es habitual en muchas huelgas por mayor bien del socialismo) se dedicaban, como suelen hacer en estos casos, a intimidar, a abuchear a quien se acercaba al campus. Y si no les hacías caso, plantaban una barricada delante de la puerta, se te echaban encima, te agarraban y te tiraban para atrás a empujones y por la fuerza. Como me hicieron a mí.

¿Razonar con ellos, preguntarles en qué idea de la sociedad o de la libertad basaban ese comportamiento? Como dirigirse a una manada de chimpancés borrachos. De Comisiones Obreras eran, por cierto, un ilustre piquete que para mí le ha quitado mucha credibilidad a ese sindicato.

¿Abucheos de piquetes airados? A mí que me canten misa. Pero que me dejen pasar, si paso de ellos.

¿Empujones, bloqueos e invasiones indebidas de espacios reservados? ¿Diálogo político a patadas y puñetazos? Eso es otra cosa. Eso ya es es sindicalismo gangsteril, matonismo totalitario, y fascismo propiamente dicho. Ayer, hoy, y siempre; aquí y en Munich. Como si el fascista levanta los dos puños a la vez, lo mismo me da. A estos no los trago, y por supuesto no los votaré jamás.


Comunicado de prensa del Foro Ermua:

El Foro Ermua responsabiliza a la política del Gobierno de las agresiones a María San Gil, a Dolors Nadal y a Rosa Díez

El Foro Ermua condena las agresiones que han sufrido en los últimos días María San Gil en Santiago de Compostela, Dolors Nadal en Barcelona y Rosa Díez en Madrid así como responsabiliza a la política del Gobierno de Rodríguez Zapatero de haber creado el clima adecuado para que se produzcan esta clase de hechos lamentables mediante una política de claudicación ante los radicalismos nacionalistas y de sintonía con la extrema izquierda de la que ahora estamos recogiendo unos frutos que atentan directamente contra la convivencia democrática.

Dichos frutos se están produciendo tanto en el plano institucional —el agresivo cuestionamiento de la Nación y del modelo de Estado, la ruptura de todos los consensos de la Transición, el Estatut, las amenazas de referendos ilegales y anticonstitucionales en el País Vasco y Cataluña &— como en la calle, en la vida diaria de los ciudadanos, en los actos de las vísperas electorales. No se pueden disociar ambos planos. Los desafíos a legalidad democrática en el plano institucional son causantes de los desafíos en la vida civil y de las agresiones físicas. La política de concesión al totalitarismo y a los modos antidemocráticos que ha guiado toda la Legislatura sólo ha traído más expresiones antidemocráticas y más totalitarismo.

Es la legitimación de esos valores totalitarios, de los extremismos secesionistas o los de una izquierda radicalizada y cómplice con sus intereses desestabilizadores, así como la consiguiente deslegitimación y estigmatización tanto de las víctimas del terrorismo como de la ciudadanía amenazada y moderada la que ha traído a este período preelectoral una "tensión"  inadmisible que no es sólo achacable a la actual táctica electoralista de Rodríguez Zapatero de "tensionar" la campaña. A la tensión improvisada de hoy se añade la que empezó a crearse con las promesas al mundo totalitario.

Asimismo el Foro Ermua acusa al Gobierno de extender por toda España la peor cultura incivil del nacionalismo vasco y recuerda que esta tensión que hoy vivimos ya estaba expresa en la patada que sufrió Antonio Aguirre a la entrada del Palacio de Justicia de Bilbao por un afiliado del PNV. El Foro Ermua hace responsables de la "tensión"  y de las agresiones que han sufrido en los últimos días tres mujeres que son dignísimas representantes de dos partidos políticos a la cultura de la intolerancia y del "cordón sanitario" a los demócratas explicitado en el incívico Pacto del Tinell contra el PP así como a los representantes del PSOE que impidieron que se condenara la agresión a Aguirre en el Ayuntamiento de Bilbao, en el Parlamento Vasco y en el Congreso de Diputados dando carta blanca a estos comportamientos gravemente antidemocráticos. El Foro Ermua recuerda asimismo que esa cultura del "todo vale"  contra el adversario político es la que ha practicado el PSOE para llegar al poder y la que expresó el propio José Blanco cuando se negó ante los medios de comunicación a condenar la agresión a Aguirre "porque no era socialista" , afirmación falsa además de mezquina porque en ese momento Aguirre seguía perteneciendo al PSE-EE.



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lunes, 19 de febrero de 2018

Pasando por el valle

Pasando por el valle

Abortion and Infanticide: Peter Singer debates Don Marquis

Boadella: Es un momento gravísimo, habría que haber aplicado un 155 sin límites

Bob Dylan - Providence, RI, Performing Arts Center (12th October 1994)

Tertulia de Federico: ¿Qué modelo lingüístico quiere el PP?

Especial Informativo | La caja B del PP

Retropost #2016 (19 de febrero de 2008): Múltiples lectores implícitos



A photo on Flickr



El lector implícito es un concepto que normalmente se atribuye a Wolfgang Iser, que escribió un libro con ese título (Der Implizite Leser, 1974), pero que en realidad puede tener una historia más antigua. Mucho tiene que decir al respecto por ejemplo la Rhetoric of Fiction de Wayne Booth (1961), que además de teorizar al autor implícito, también le busca un correlato implícito, aunque lo llama "mock reader" o lector de pega. Igual que Walker Gibson, que escribió un artículo interesantísimo sobre el tema ("Authors, Speakers, Readers, and Mock Readers") ya en 1950.

El autor implícito es un concepto al que muchos le han cogido manía: entre los que no aceptan ningún tipo de autor(idad) en el texto, los que la remiten al lector y los que rechazan las preocupaciones éticas de Booth etc... resulta que el autor implícito tiene hoy mala prensa, cuando no es declarado inexistente. Y sin embargo podríamos hablar de múltiples autores implícitos (uno al gusto de cada lector) con lo cual el concepto proliferaría en lugar de desaparecer.

El lector implícito tiene mejor prensa que ese "fantasma" del autor implícito, aunque también muestra esa tendencia a disolverse o a multiplicarse o a volverse borroso. Acabo de leerme un artículo de Brian Richardson que trata esta cuestión de los textos que exhiben una diversidad o superposición de lectores implícitos ("Singular Text, Multiple Implied Readers", Style 41.3, otoño 2007), y presenta muchos casos interesantes así como una propuesta de clasificación.

Se encuentra el caso claro de textos para niños que sin embargo incluyen elementos que sólo pueden ser entendidos por adultos que lean con el niño. Andersen expresaba su intención de dirigirse a los dos grupos de lectores simultáneamente, con lo cual se puede definir un lector implícito "niño" y otro "adulto".

La misma multiplicidad de receptores se da en otros medios como las películas infantiles y los dibujos animados. A veces de hecho es difïcil distinguir qué elementos se presupone deberían ser captados por los niños y cuáles no. Los niños se ríen con Shrek o con los Simpson de maneras que a veces suponemos están reservadas a los adultos. Y un niño es en todo caso un ser difuso que se va metamorfoseando en adulto. Quizá sólo tenga sentido hablar de un doble receptor implícito en aquellos casos en los que la diferencia está claramente perfilada.

Otro caso claro de doble receptor son los textos con un mensaje político, erótico, etc. oculto y secreto menos para quien disponga de determinadas claves de lectura. (Por ejemplo en algunos acrósticos). Y los autores pertenecientes a minorías étnicas, culturales, sexuales, etc. a veces incluyen tanto una alocución más neutra dirigida al público mayoritario o "general" como guiños o alusiones que sólo adquieren sentido para un receptor implícito que pertenezca a un círculo más particular.

En realidad, se me ocurre, muchas veces es la dialéctica de la lectura la que permite descubrir claves de este estilo: alusiones privadas, asociaciones particulares, repeticiones recurrentes etc., que van volviéndose "legibles" o cargándose de sentido conforme conocemos mejor la obra de un autor. Así, en las obras de Nabokov podemos reconocer elementos recurrentes de una a otra a lo largo de los años, elementos que no pertenecen al esquema comunicativo de una obra aislada (al "lector implícito" de esa obra) porque hace falta una clave más panorámica para poderlos leer. Aparece así una lectura personal o privada superpuesta a la lectura pública de las obras. Lo mismo sucede para los lectores que conozcan la biografía del autor: la obra adquiere un sentido distinto. ¿Cuántos lectores, por ejemplo, del cuento de Nabokov ’Escenas de la vida de un monstruo doble" relacionan este relato con la muerte del hermano de Nabokov, Sergei? Sin embargo, ése es el sentido que emerge para un lector "privado". ¿Lector implícito? En cierto modo: pero presente de modo más tenue que el lector implícito más público y más generalmente comunicado.

Señala Brian Richardson que en los casos en que identificamos una diversidad de lectores, suele establecerse una jerarquía entre ellos: uno de los lectores debe comprender lo mismo que el otro, y además, más cosas que el otro no comprende (por ejemplo, el adulto y el niño, o el lector 'neutro' heterosexual y el lector homosexual 'que entiende'—que entiende lo que el otro, y más). También observa que Umberto Eco narra cómo nuestro lector crítico disfruta de una victoria lectora o perspectiva irónica sobre los lectores que entienden menos... Pero en otros casos no hay jerarquía clara, y hay efectos de alocución confusos o no claramente determinables.

De hecho amenaza con difuminarse el lector implícito en obras difíciles o de lectura múltiple o ambigua (el Ulises por ejemplo) y más si sumamos otra circunstancia antes mencionada con respecto al autor implícito: que al ser el lector implícito una construcción interpretativa, quizá cada lector o cada crítico lo construya un tanto a su manera; nos las hemos de ver con un concepto inherentemente difuso puesto que tiene que ver con la interacción comunicativa entre varios lectores. Estaríamos así apuntando a una concepción comunicativo-interaccional, y no tanto formalista-estructural, de los conceptos de autor y lector implícito.

Señala Richardson que los conceptos bajtinianos de heteroglosia y polifonía son ya de por sí muy capaces para contener muchas de las voces que los autores emplean en los textos, sin tener que postular un nuevo lector implícito para cada cambio de voz o registro; es mejor dosificar el uso del término para evitar que pierda todo sentido.

Y sin embargo... son tantas las circunstancias que multiplican o difuminan la imagen del receptor. Otra más apunta Richardson: los textos que se releen o las películas que se ven dos veces. Muchas veces hay claves preestructuradas para ser captadas sólo por el relector, o por el espectador que ya conoce el final; de otro modo hay detalles no ya insignificantes sino que incluso imperceptibles pueden ser.

Aunque el esquema final del artículo de Richardson es poco claro, propone establecer un espectro o jerarquía posible de estos efectos de alocución múltiple. Lo adapto aquí a mi aire a una lista que va de mayor a menor definición de la imagen del lector implícito:

- Lector implícito único (y bien definido, se entiende)
- Lector implícito doble pero con una jerarquía clara (de ironía, conocimiento, etc.)
- Lector implícito doble (triple, múltiple, etc.) pero sin jerarquización clara de autoridad intelectual.
- Lectores implícitos múltiples (a veces es el caso también, y resultado, de un texto con múltiples autores implícitos...)
- Autor implícito como constructor de un texto generativo o combinatorio (hipertextos, textos experimentales) que dan lugar a una obra efectiva distinta o lectura diferente con cada intervención de lector.

Son casos interesantes, y en muchos casos se puede sin duda ascribir un texto a uno u otro tipo, sin muchas discusiones. Y sin embargo, también se podrían problematizar los límites y presuposiciones de esta clasificación, siempre; pues al ser el lector implícito un efecto de la interpretación, una construcción efectuada interactivamente por diversos sujetos (el autor y diversos lectores), siempre se presta a una negociación o redefinición. Hasta el texto más claro puede leerse en contextos muy distintos, y con fines muy distintos, y esto puede llegar a alterar la estructura de su alocución. O a alterar la manera en que comprendemos o conceptualizamos esa estructura alocutiva, lo cual viene a ser lo mismo.



Dishonest reading


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Homenajes a etarras en el infecto País Vasco



Jiménez Losantos, Federico. "Editorial de Federico Jiménez Losantos 19/2/18." Audio. YouTube (Tertulias políticas) 18 Feb. 2018.* (Homenaje a los etarras involucrados en el asesinato de Pagaza. Iceta apoya la inmersión lingüística. La limpieza lingüística del nacionalismo). https://youtu.be/DZUia-_1no4 2018

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Unpacking Benjamin

 

This is a note on Walter Benjamin's essay on collecting, "Unpacking My Library" (orig. published in German in 1931). Benjamin's reflections on collecting are analyzed with reference to Modernist themes in Baudelaire and Proust, and to the Modernist concern with memory in the structuring of the self. The essay is held to be a half-ironic self-portrait showing some tensions or uncertainties in Benjamin's class positioning and allegiances. 

 

Unpacking Benjamin

http://dx.doi.org/10.17613/M64V9D

Author(s):
José Angel García Landa (see profile)
Date:
2018
Group(s):
Narrative theory and Narratology, Philosophy
Subject(s):
Criticism, Critical theory, Deconstruction, Collecting
Item Type:
Online publication
Tag(s):
Walter Benjamin, Ideology Critique
 
Notes:
Written 1988.


_____. "Unpacking Benjamin." (Typescript, Brown University, 1988). Online at Net Sight de José Angel García Landa.*
         2013
_____. "Unpacking Benjamin." Social Science Research Network 19 July 2013.*
         2013
         Cultural Anthropology eJournal 19 July 2013.*
         2013
         Literary Theory & Criticism eJournal 19 July 2013.*
         2013
         History of Western Philosophy eJournal 19 July 2013.*
         2013
         Continental Philosophy eJournal 19 July 2013.*
2013
_____. "Unpacking Benjamin." Academia 27 Aug. 2013.*
2013
_____. "Unpacking Benjamin." ResearchGate 21 May 2014.*
2014
_____. "Unpacking Benjamin." Humanities Commons 19 Feb. 2018.*
         2018

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domingo, 18 de febrero de 2018

022 - Cómo hicieron grande a la ETA | Una farsa criminal

Lasieso


Lasieso


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Sin Complejos: Si no reforman ellos, lo harán los españoles






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Retropost #2015 (18 de febrero de 2008) - Retrospective Prospections: Archaeologies of the Self


Acabo de enterarme de que el reciente libro Introducing Cultural Studies de David Walton (Sage, 2007) es un best-seller académico. Enhorabuena a David, que es uno de los críticos más originales, extravagantes y divertidos desde que el mundo es mundo; creíamos que Barthes o Lyotard eran something wild hasta que llegó David a hacer piruetas en la cuerda floja del circo crítico, en monociclo hermenéutico y lycra multicolor, haciendo malabarismos conceptuales con analepsis y cronotopos, sin que se le caiga ni uno al suelo. Y si se le cae, ya rebotará, con trayectorias inesperadas.

A ver si con el éxito de este libro se anima a publicar su carnavalesca tesis doctoral sobre Oscar Wilde, "Mail Bondage. Sentencing Wilde between the Sheets..." y no revientan los sesos del comité editorial ni se les caen los ojos de las órbitas (—pop—) ni le suplican que cambie el título... A ver si se atreven con la crítica creativa, vamos, en alguna editorial que le dé a este libro el eco que merece, como lo merecía Umberto.

La tesis se defendió hace diez años, y aún sigue inédita (aunque en nuestra Miscelánea apareció en 2000 un artículo relacionado con estas cuestiones). Pongo aquí un excelente trocito que me interesa por la manera en que trata un tema caro a mis obsesiones, la retrospección y su relación dialéctica con el presente y con el futuro—o la narratividad del yo. Lo hace con el ejemplo de Wilde, que tanto se presta—una de las razones por las que es el tema de esta tesis, como también lo es del más reciente libro de Pierre Bayard que comentábamos hace poco, Demain est écrit. A quienes les parezca paradójica la crítica de Bayard, no les recomiendo que continúen (in retrospection) con la de Walton. Para paradójica, o paradeójica, no tiene par. Este fragmento (como la tesis en conjunto) me parece un análisis magistral de la dimensión narrativa del yo, y de los límites (flexibles, éstos) de la reinvención de uno mismo en circunstancias difíciles. O, quizá, de cómo ejercer la libertad creativa a la vez que se reconoce el peso del tiempo, del destino, del Sistema Penal y de los juicios y opiniones incontrolables de los demás.

Se centra W. en la obra conocida como De profundis, y más propiamente llamada Epistola: in carcere et vinculis, carta escrita por Wilde a su amado Lord Alfred Douglas, desde la prisión de Reading, ese sitio tan apto para la relectura de sí. Y analiza la sorprendente naturaleza profética o prospectiva de escritos como Dorian Gray o El crítico como artista, que contenían (o al menos contienen ahora, tras la self-deconstruction) la crónica de desastres anunciados. Retrospección o retroacción que también hemos tenido ocasión de observar aquí con cierta extrañeza.

(Aviso: la tesis o rapsodia postestructuralista de Walton es dialogada, polifónica y teatral. Este trocito del capítulo 3, sobre las autorreconstrucciones de Wilde en la cárcel de Reading, es bastante moderado en sus excesos formales, si vale la expresión, y vale).



The chronotope of (present) prison time: life as a symphony of sorrow within a hermeneutics of anachrony

 
And we are in hell, and a part of us is always in hell, walled-up, as we are, in the world of evil intentions.
(Bachelard, 1969: 217)

…where there is a wound there is a subject: die Wunde! die Wunde! says Parsifal, thereby becoming 'himself'; and the deeper the wound, at the body's centre (at the 'heart'), the more the subject becomes the subject.
(Barthes, A Lover's Discourse, 1982: 434)

AUTHORIAL JUDGMENT: Within the terms of the chronotope of (present) prison time it is possible to use Bachelard's notion that the "outside is inside" or "the prison is outside" (1967: 217 & 221) as a controlling metaphor for reading how Wilde founds a self on a perpetual sense of suffering. This is dependent on relating the three coordinates of place, time and feeling. In terms of time all events (which take place in prison) are focused through pain which is so omniscient that it becomes itself the definition of event: 
 
But we who live in prison, and in whose lives there is no event but sorrow, have to measure time by throbs of pain, and the record of bitter moments. We have nothing else to think of. ([Epistola...] 884)

Suffering is so overwhelming that it becomes the guarantee of identity: the self is suffering. Events here become subsumed under an all enclosing event of Nietzschean-like eternal recurrence; dominated by "throbs of pain" the chronotope of (present) prison time is fundamentally iterative. Given this structuring of the self any admission of joy would, in effect, negate it, or interrupt its sense of coherence or continuity. In this way Wilde necessarily constructs a past characterized by painful tragic events locked within what I've called his construction of a "metaphysics of destiny and doom."[4] 
 

Suffering—curious as it may sound to you—is the means by which we exist, because it is the only means by which we become conscious of existing; and the remembrance of suffering in the past is necessary to us as the warrant, the evidence, of our continued identity. Between myself and the memory of joy lies a gulf no less deep than that between myslf and joy in its actuality. Had our life together been as the world fancied it to be, one simply of pleasure, profligacy and laughter, I would not be able to recall a single passage in it. It is because it was full of moments and days tragic, bitter, sinister in their warnings, dull or dreadful in their monotonous scenes and unseemly violences, that I can see or hear each separate incident in its detail, can indeed see or hear little else. (884)

Wilde's construction of what might be called the hermeneutics of backward reading (which makes up the narrative of the chronotope of pre- and post-prison time) enables him (or obliges him, as he semes to be aware in the following passage) to read the incidents of his past life as proleptic signs of a teleological history which would lead to debacle, doom and the dungeon. This hermeneutic of backward reading aptly "aestheticizes" the past into the form of a "Symphony of Sorrow" which reinforces the unchangeable nature of a determinist history endowed with, in hindsight, a fixed and recoverable thematics: 
 
So much in this place do men live by pain that my friendship with you, in the way through which I am forced to remember it, appears to me always as a prelude consonant with those varying modes of anguish which each day I have to realise; nay more, to necessitate them even; as though my life, whatever it had seemed to myself and others, had all the while been a real Symphony of Sorrow, passing through its rhythmically-linked movements to its certain resolution, with that inevitableness that in Art characterises the treatment of every great theme. (884).

In an analeptic move, current suffering provides what Lyotard has called a meta-narrative [5] to read the past; that past, through acts of prolepsis, then, provides the means for taking account of the future. This self-conscious hermeneutic anachrony (Genette's term for shifts in time, 1980: 35f.) results in an interpretative context where past, present and future seme to escape a determinist view of history because they are caught up in a strategy of reading based on an unstable interdependent circularity. This is where the outside becomes, through a metaphorical turn, the inside. Wilde's transformation of his pre-prison history into multiple signs of suffering which cohere in a teleological trajectory towards ruin and the prison door implicates him in a view of the "outside" (as the history of suffering) as the same as that of the "inside": for they are both predicated on his homogenizing vision of event as suffering – reversals which are, arguably, a piece of mere "common sense". [6]

ADVOCATE: Could I be allowed double spacing, your Honour?

AUTHORIAL JUDGMENT: Yes, as long as you are prepared to agree with, or at least back up, everything I have to say.

ADVOCATE: Indeed, that is what I am here for, my Lord. So, could we not say that Wilde's seming efforts to hold together a sense of identity through suffering involves him in a representation which effectively imprisions him in a self of existential suffering, itself immured within this hermeneutic of backward reading, resulting in an interpretive prison which is not confined to the inside? (This semed to be confirmed (letteraly) by a letter Wilde wrote to Ross asserting, "Of course from one point of view I know that on the day of my release I shall be merely passing from one prison into another, and there are times when the whole world seems to me no larger than my cell, and as full of terror for me" (Hart-Davis, 1979: 240-1).

AUTHORIAL JUDGMENT: I believe we could, yes. Yet Wilde's act of reconstructing the past at once semes like "an act of intervention in a changeable world" (Wilde feels "forced" to reconstruct the past in a certain way) and, paradoxically, "the documenting of an immutable one…" (his past life is determined by his tragic destiny caught within the structural metaphor of the symphony). [7] Furthermore, the "symphonic" view, if it semes to militate against the terms of the hermeneutic of backward reading or anachrony, also sits uneasily with passages which deal with Wilde's efforts to change how contemporaries read or understood how he had been represented in history (e.g. "I felt that for both our sakes it would be a good thing… not to accept the account your father had put forward through his Counsel for the edification of a Philistine world, and that is why I asked you to think out and write something that would be nearer the truth" (903). [8]. From this perspective the self is caught or divided within two contradictory views of history: history semes predetermined and yet is subject to intervention, re-reading and change.

In addition to this split history, the metanarrative of backward reading that Wilde uses to ensure continuity of identity comes into conflict with an earlier passage where Wilde confesses "I don't regret for a single moment having lived for pleasure. I did it to the full… There was no pleasure I did not experience… I lived in a honeycomb… The other half of the garden had its secrets for me also" (922). This is linked to my earlier interpretation of the hedonistic daily rituals where I suggest that Wilde's sense of an earlier more authentic "self," which sees itself as tragic victim, is in conflict with a self coerced into a degenerate state, or is transmuted into a willing, or even wilful, hedonist. [9]. If this undermines a coherent identity, then it is further complicated by a self underpinned by pain. Wilde's admission of enjoying hedonistic pleasure to the full, according to the logic of fashioning a self based on suffering as an all encompassing event which only promises continuity by analeptically sending back tendrils of pain, results in a downward spiral into a negation of identity, or non being. Once Wilde claims joy as his own he semes to be caught out by Pierre-Jean Jouve's "we are where we are not" (Bachelard, 1969: 211); and could claim, like Iago, "I am not what I am". [10] For, to catch Wilde in an antimetabole, where there is joy there is no Wilde, and where there is Wilde there is no joy. [11]

Wilde's earlier hedonist self versus his prison self as sufferer, is mediated through another force which can be said to problematize a determinist view of history: art. At the point where Wilde affirms that "The other half of the garden had its secrets for me also", assuring Douglas of his acceptance of suffering and pain, he asserts:
 
Of course all this is foreshadowed and prefigured in my art. Some of it is in "The Happy Prince": some of it in "The Young King,"… a great deal of it is hidden away in the note of Doom that like a purple thread runs through the gold cloth of Dorian Gray. In "The Critic as Artist" it is set forth in many colours: in The Soul of Man it is written down simply and in letters too easy to read: it is one of the refrains whose recurring motifs make Salome so like a piece of music and bind it together as a ballad: in the prose-poem of the man who from the bronze of the image of the "Pleasure that liveth for a Moment" has to make the image of the "Sorrow that abideth for Ever" it is incarnate. It could not have been otherwise. (922)

Here Wilde's own works serve as intertexts which seme to function within this strategy of backward reading. Yet the relation can be seen as a more dialectical one because this intertextual manoeuvre rehearses one of favourite aesthetic theories (to add my own intertext to this already considerable intertextual ballast): "Life imitates Art far more than Art imitates Life". [12]. Wilde's inversion of a common realist assumption enables him to read present suffering back into the past, while suggesting that works of art themselves play a determining role in the development of history. This admission introduces yet another possibility to add to the forces which have gone on to fashion Wilde. Wilde, from this perspective (to add to the multi-layered possibilities of authoring suggested earlier [13]) , not only semes to fashion himself within the letter as author of his own works, but, paradoxically, is authored by his own works. In a structural relation which would bear out Wordsworth's epigraph to his Intimations of Immortality, "The Child is father of the Man," Wilde fathers his works, which, in turn, father him. [14].

Critics, at this point, may throw up their hands in despair and exclaim with Bachelard: "What a spiral man's being represents! And what a number of invertible dynamisms there are in this spiral! One no longer knows right away whether one is running toward the centre or escaping" (1969): 214). However, to the very end of the letter Wilde suggests that there is one mental faculty that could transcend these multiple engendering forces, which seme to lead the fashioned self into a kind of anarchy of historical contradiction:
 

Do not be afraid of the past. If people tell you that it is irrevocable, do not believe them.The past, the present and the future are but one moment in the sight of God, in whose sight we should try to live. Time and space, succession and extension, are merely accidental conditions of Thought. The imagination can transcend them, and move in a free sphere of ideal existences. (956)

Yet the imagination only throws Wilde back into the contradictions of the past as fixed, immutable or determined and a sense of history which is fluid, negotiable and subject to change. Firstly the past is alterable—albeit divested of any extension in time—being condensed into one moment or event in the eyes of God. The coordinates of time, space, succession and extension are merely accidental and Wilde goes on to repeat another idea found in his essays on art: "Things, also, are in their essence what we choose to make them. A thing is, according to the mode in which one looks at it" (957). [15] So, one version of history within this chonotope is like Stanley Fish's literary text, it is negotiable, subject to the hermeneutical acts [16]; an interpretive position which semes to be supported by the observations Wilde makes following his comments on Blake (who fiunctions as a kind of Ur-reception theorist): 
 
"Where others," says Blake, "See but the Dawn coming over the hill, I see the sons of God shouting for joy." What seemed to the world and to myself my future I lost irretrievably when I let myself be taunted into taking the action against your father… What lies before me is my past. I have got to make myself look on that with different eyes, to make the world look on it with different eyes… This I cannot do by ignoring it, or slighting it, or praising it, or denying it. It is only to be done fully by accepting it as an inevitable part of the evolution of my life and character… (957)

This phenomenological view of the past as flexible history amenable to change through reinterpretation is threatened by two factors: the past as the future, and a concomitant sense of its inevitability.

When Wilde expresses the future in a play on one of his familiar paradoxes, "What lies before me is my past," this semes to contradict a view of the past as open to interpretive bargaining. Now the past semes to be someting settled, known—capable of future projection—because it has to be accepted "as an inevitable part of the evolution" of his "life and character". The hermeneutics of anachrony or backward reading, which constructs the self in coherent narratives based on secondary proleptic projections into present time, constantly pushes up against a self which may be dissolved in the radical ontological uncertainty of those past events, which, in turn, affect the "nature" of the self responsible for constructing those narratives. Wilde, as historical subject, is at once subject and object of the hermeneutical act; a self lost in an infinite regress, potentially rehearsing a kind of unstoppable Iserian kaliedoscope of gestalts and ever-changing horizons; an identity whose being is constantly jeopardized by the shuttlings of temporal perspectives and a compulsive Iserian hermeneutic of anticipation, frustration, retrospection and reconstruction. [17].

It is not a question of ridiculing Wilde for falling into contradiction, but tracing the spatio-temporal paths, the proairetic possibilities of the letter. After all, Wilde in his conclusion recognizes failure and reminds Douglas of the material context in which the letter was written:
 
How far I am away from the true temper of soul, this letter in its changing, uncertain moods, its scorn and bitterness, its aspirations and its failure to realise those aspirations, shows you quite clearly. But do not forget in what a terrible school I am sitting at my task. And incomplete, imperfect, as I am, yet from me you may have still much to gain. (957)


[...]




Notes

[4] See the section in the last chapter entitled "Paternal authors continued: of maternal authors and the de-storying and re-storying of Wilde…"

[5] See Lyotard (1984: 34f.).

[6] Now, if all this reversal of outside and inside semes like a piece of radical deconstruction, it may be worth recalling Zizek's comment in Enjoy your Symptom! that: "There is namely an unmistakable ring of common sense in the 'deconstructionist' insistence upon the impossibility of establishing a clear cut difference between empirical and transcendental, outside and inside, representation and presence, writing and voice; in its compulsive demonstration of how the outside always already smears over the inside, of how writing is constitutive of choice, etc. etc.—as if 'deconstructionism' is ultimately wrapping up commonsensical insights into an intricate jargon. Therein consists perhaps one of the hitherto overlooked reasons for its unforeseen success in the USA, the land of common sense par excellence" (Zizek, 1992: 25). This opens up the possibility that all the reversals I am bringing about here may be seen from the perspective of the good old Anglo-Saxon tradition of common sense. However, since Zizek made these suggestions there does not seme to have been a great rush by the proponents of "common sense" (whoever they may be) to embrace forms of deconstruction.

[7] These phrases have been lifted from Eagleton's discussion of George Moore, which has little to do with the ideas I develop here. However, they struck me as rather felicitous (Eagleton 1995: 217).

[8] I deal with this more fully in a later section. See "Oscar de Sade: Wilde on the pedestal and the case of the French letters".

[9] See "Doing things to the 'fall': on the ontological uncertainty of going down primrose paths to the sound of flutes".

[10] See Othello, act i, scene i (Shakespeare, [c. 1604] 1968: 53).

[11] Incidents such as the one where Wilde's favoured warder, Warder Martin, who made Wilde laugh by scolding his stomach in his efforts to hide some beef tea he was surreptitiously delivering to Wilde's cell, would presumably have rendered Wilde non-existent. The incident is recounted by Montgomery Hyde (1976: 400f.).

[12] "The Decay of Lying" (982). I have explored how this idea, and other ideas outlined in the essays on art, is played out repeatedly in Wilde's own writings; see "Artful Lying and Lifting the Painted Veil: Schopenhauer and the Psychological Role of Aesthetics in the Works of Oscar Wilde" (Walton, 1991).

[13] See "Of paternal authors. An author authored; or, on not being yourself, including some discussion of the 'Other' as a scandal which threatens Oscar's essence".

[14] Wilde is fathered in a double sense here: fathered in the sense that earlier works predetermine Wilde's future, and in so far that my fashioning of Wilde is the product of multiple semes—his works providing one means of constructing an identity for him. I am quoting Wordsworth from The Oxford Anthology of English Literature (Kermode et al., 1973: 176 [vol. 2]). Wordsworth takes the epigraph, of course, from one of his own poems, My Heart Leaps Up.

[15] This can be compared to "The Decay of Lying" where Wilde has one of his characters say, "If, on the other hand, we regard Nature as the collection of phenomena external to man, people only discover in her what they bring to her" (977). The lines quoted from the letter tend to complicate Dollimore's assertion that "Oscar Wilde's De Profundis -… involves a conscious renunciation of his transgressive aesthetic and a reaffirmation of tradition as focused in the depth model of identity" (Dollimore, 1991: 95). I shall take up these ideas in Chapter Five.

[16] See, for example, Fish's Is There a Text in This Class? (Fish, 1980). This claim on Wilde's part tends to complicate the claim made by Rodney Shewan that "… De Profundis is a critical work in both senses of that word. It takes pleasure in finding fault. But it also tries to perceive things in their true relations, to be 'a disinterested endeavour' to see 'the objet as in itself it really is'…" (Shewan, 1977: 194).

[17] For these concepts see Iser's The Implied Reader (1974).

(Texto extraído de la tesis doctoral de David Walton "Mail Bondage. Sentencing Wilde between the Sheets: An Epestemology of the Epistolary [An Architectonic Rhapsody]." Universidad de Murcia, 1997; defendida en 1998. Del capítulo 3, "Doing Time; a Poetics of Space. Sen-TENSE-ing Wilde"; pp. 122-29).





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Como hacer un "Comentario de Texto"






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021 - El orgullo gay / El desastre del 98

Ángel García a finales del siglo XIX

Ángel García a finales del siglo XIX

Retropost #2014 (18 de febrero de 2008): Amélie Nothomb

A veces se dedica uno a ver vídeos de Amélie Nothomb entrevistada en un palimpsesto catalo-francés. Cátalo:




Quién fuese popular como ella... Igual empiezo por comprarme el gorro, que siempre ayuda.


Editorial + Noticias Luis del Pino 17.02.2018 Sin Complejos esRadio




—y la tertulia.

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018 - II Guerra Mundial como fin de la civilización europea | Respeto a Franco como base de la democracia

sábado, 17 de febrero de 2018

Autorretrato de Febrero

Autorretrato de febrero

017 - La "Pérdida de España" | Un ejército cipayo en una democracia fallida

Dis quand reviendras-tu (3)

Brexit: Donde dije digo digo Diego

@anapalacio Hace 1 día (Twitter):

Una de las voces más cualificadas de Reino Unido en materias de Unión Europea, me afirma (en conversación « bilateral » informal) que en RU habrá un referendum en 2019 que sancionara su permanencia como miembro 28 de la UE.

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Sarah Churchwell, Pushing Back



Churchwell, Sarah. "Pushing Back: Why It's Time for Women to Rewrite the Story." The Guardian 17 Feb. 2018.*
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Veinte años de Proyecto Gran Simio: El animalismo desde el materialismo filosófico (Íñigo Ongay)





Ongay, Íñigo. "El Proyecto Gran Simio desde el materialismo filosófico." El Catoblepas 64.1 (June 2007).
_____. "Veinte años del Proyecto Gran Simio: El animalismo desde el materialismo filosófico." El Catoblepas 132 (Feb. 2013).
         2013









Calderón Gordo, Sharon, et al. "Proyecto Gran Simio 1 - Teatro Crítico." (Teatro Crítico no. 6; 7 Nov. 2007). YouTube (fgbuenotv) 26 Nov. 2012.* (Gustavo Bueno Sánchez, José Manuel Rodríguez Pardo, David Alvargonzález).
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Calderón Gordo, Sharon, et al. "Proyecto Gran Simio 2 - Teatro Crítico (No. 7, 14 April 2007). YouTube (fgbuenotv) 26 Nov. 2012.* (Gustavo Bueno, Marcelino Suárez Ardura, Javier Delgado Palomar).
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Retropost #2013 (17 de febrero de 2018): Endogamia y corrupción

Cuando los universitarios hablamos de la endogamia académica ha de ser no sólo como víctimas de ella sino también como beneficiarios. Porque la endogamia es el agua en la que flotamos, el medio ambiente en el que nos movemos y la ley física (es decir, ley que actúa aunque no esté escrita) que rige el movimiento de los cuerpos y de las almas en la academia. Esta semana le dedicaba El Mundo un cuasi-monográfico en su suplemento Campus. Léase por ejemplo este artículo sobre el toma y daca universitario, hoy por tí mañana por mí, de José Buendía, o este otro sobre la mezcla de méritos y amiguismo que requiere la promoción. El título pone bien el dedo en la llaga: "Endogamia académica, ese sutil eufemismo de corrupción". Porque no de otra cosa hablamos: de valorar un currículum o un ejercicio en cero o diez según sople el viento, o de pasar a un amigo o "socio" de la casa por delante de un desconocido sean cuales sean los méritos de uno y de otro. O la costumbre de seguir el turno riguroso de antigüedad para la promoción, ignorando los méritos. O la costumbre igualmente extendida de saltarse ese turno (la gramática parda por detrás de la gramática parda, vamos) si se cuenta con apoyos suficientes, y también al margen de los méritos.

Porque la ley no escrita no es tanto, como se dice en estos artículos, "promocionar al candidato de la casa", cuanto promocionar al candidato que decidan las fuerzas vivas de la casa—normalmente encarnadas en el catedrático más directamente implicado, que presidirá el tribunal a modo de señor feudal. Interesará en principio, claro, promocionar al vasallo de turno de la casa (el caso más habitual). Si se le elige por encima de un candidato más capacitado, gana puntos por humanidad el catedrático que "se ha batido el cobre" o se ha puesto en evidencia por un candidato cuya auténtica valía pasa desapercibida para ojos extraños, y sólo conocen los de casa—aunque es gran promesa futura, y en cualquier caso tanto mayor será la gratitud eterna debida cuando precaria e insegura la categoría del vasallo promocionado. Así yo he oído en mi universidad frases—literales, digo—del tenor de "yo no puedo oponerme a lo que haga, es que le debo la plaza", o "sí, estoy de acuerdo contigo, pero es que le debo obediencia", o "el departamento le pertenece". Con seguidores así, claro, no hay color, y normalmente el candidato externo lo tendrá muy crudo.

Pero también puede interesar importar a un nuevo miembro asociado de fuera. Que estará agradecido de entrada al ver lo "limpios" que son en esta universidad, o cómo se ha hecho una excepción a la regla con él, o se le han abierto las puertas de buena gana al club.

O puede interesar dejar la plaza vacante hasta nueva orden—como sucedió por ejemplo en mi malhadada oposición a cátedras, en la que no faltábamos candidatos de la casa precisamente.

En ese caso la plaza se dejó vacante en un proceso precipitado y abundante en irregularidades. Pero de todos los candidatos, eliminados por la vía rápida en el primer ejercicio, sólo yo envié recursos y denuncias al Rector. Que contestó con silencio administrativo, para mayor estabilidad del sistema. Porque hay otra ley que se expone en estos reportajes de El Mundo: la omertà o pacto de silencio. Pacto tácito, faltaría más. El que mueve la boca no sale en la foto.

Sólo hay un camino realmente seguro para la promoción: no ofender, no salirse del tiesto, hacer méritos de pasillo, esperar señales. Y lejos de denunciar injusticias o mangoneos, mejor establecer las alianzas pertinentes, y los comportamientos de sumisión requeridos, para ponerse en la cola y ser el Elegido cuando dictaminen las fuerzas vivas. No se puede apelar a las leyes escritas, porque ofenden a las no escritas. Y no se puede apelar a las no escritas, porque varían en su redacción invisible o en su aplicación según los intereses coyunturales de quien esté al mando.

Vamos, una receta para perpetuar el feudalismo más enquistado. Y para criar en las universidades carne de fascismo estructural—en el que las reglas de oro son la búsqueda de círculos de protección mutua (lo que antes se llamaba cátedras y ahora se llama "equipos de investigación"), la sumisión acrítica a las decisiones de los protectores, y el respeto prudente a los poderes fácticos. El punto en boca es lo primero y lo último que hay que saber, en el templo del Saber.



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Ferrer Dalmau, pintor de batallas

viernes, 16 de febrero de 2018

Seminario Zollikon

Estimados/as compañeros/as:

Por si fuera de vuestro interés, quedáis cordialmente invitados/as al
Seminario de Fenomenología existencial que será impartido por el Prof.
Felipe Johnson de la Universidad de la Frontera, Temuco, Chile, según
el siguiente programa:

El Seminario de investigación tendrá como tema "La Psicología como
problema en los Seminarios de Zollikon de Martin Heidegger: una
revisión crítica".
Tendrá lugar en la Sala de Juntas de la Facultad de Filosofía y
Letras, de 10:30 a 13:30 (con un descanso de 11:30 a 12: horas) del
lunes, día 19 al miércoles, 21 de febrero.

La conferencia "El Dasein futuro y la constitución sensible del mundo:
sobre la manifestación concreta de la realidad desde el pensamiento de
Heidegger", será el día 22 de febrero, a las 11:30 horas en la Sala de
Juntas de la Facultad de Filosofía y Letras.

Saludos cordiales,

Luisa Paz Rodríguez



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Luisa Paz Rodríguez Suárez

Grupo de Investigación HERAF:
Hermenéutica y Antropología Fenomenológica H69
http://herafunizar.wordpress.com

Un árbol de Biescas

Un árbol de Biescas

Tertulia de Federico: El español como lengua vehicular en los colegios de Cataluña

Buenos días, España | 16-02-2018

Leyendo a los griegos: la Odisea













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Míguez Barciela, Aída, and
Francisco José Martínez Martínez. "Leyendo a los griegos: La Odisea."
YouTube (UNED Radio) 17 April 2017.*
2018


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El racismo separatista


Jiménez Losantos, Federico. "Federico a las 6: El racismo separatista." EsRadio 16 Feb, 2018.*
         2018



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Retropost #2012 (16 de febrero de 2008): Brisa sin aire







Rodando hacia Biescas escuchábamos esta canción de Cecilia. Con el efecto de la retrospección parece, observo, que la cantante esté hablando proféticamente de su existencia precaria—reducida ya a una voz grabada, y marcada para siempre por la muerte temprana.

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Mamá con retratos

Mamá con retratos

Retropost #2011 (16 de febrero de 2008): Syndetic Solutions

Aún no había visto esta reseña online, distribuida por Syndetic Solutions, del libro sobre narratología que coedité en tiempos con Susana Onega; y eso que la tenía desde hace años en la misma biblioteca de mi universidad. Creo que es de J. F. O'Malley, y que en la versión impresa que apareció en Choice no se eliminaba mi nombre tan inoportunamente. Los segundos firmantes de los libros en colaboración somos siempre unos pobres diablos. Según Google Academic citan en 31 libros a Onega:Narratology:an introduction.

En cuanto al libro mismo, ya pensaba que había encontrado una edición con libre acceso en la red aquí, en Questia Media, pero nada, a las pocas páginas de cada capítulo te piden que te registres y apoquiñes. Hombre, con un poquito de arte se puede leer en red, a través de búsquedas y demás... pero en realidad nadie hace esas cosas. Y así aún me siguen llegando cuatro duros de royalties de este libro que salió hace doce años—aunque no me forraré. Veo que en Amazon no te dejan mirar dentro (como hacen a veces), y que está en 127 dólares nuevo, 55 usado. ¡Se ha revalorizado, vamos : >!



 
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Se estudia incluir castellano como lengua vehicular en Cataluña... Ya.




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Brandau, Dieter. "Editorial de Dieter: La casilla de Méndez de Vigo." EsRadio 16 Feb. 2018.*
         2018





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jueves, 15 de febrero de 2018

Tertulia de Federico: La Guardia Civil señala a Roures - 15/02/18

La CUP ante el supremo / Escándalo Oxfam



Jodía imbécil prepotente y totalitaria, "la ley es un muro".... Esta majadera no conoce el concepto de puerta, y va hale, a pasar por el muro. Allá ella y el morrón que se dé.

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Esfera pública y mundo común

Peñamarín, Cristina. (Chair of Information Theory; U Complutense de Madrid: cpberis@ucm.es)  "Esfera pública y mundo común: El relato dislocado." Cuadernos de Información y Comunicación 19 (2014): 103-24.
Online at Academia.*
2018


Academia (Cristina Peñamarín).*
2018

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Photobooth de hoy

Foto el 15-2-18 a las 12.59

Buenos días, España | 15-02-2018

Paralelismo histórico Rajoy - Portela Valladares

In the Shadow of the Generals

Citan nuestro libro Narratology en este libro sobre política latinoamericana:





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La Guardia Civil apunta a Roures por el 1-O





Jiménez Losantos, Federico. "Editorial de Jiménez Losantos 15/2/2018: La Guardia Civil apunta a Roures por el 1-O." YouTube (Tertulias políticas) 15 Feb. 2018.* (Also: Los Mossos hicieron todo lo posible porque se celebrase el 1-O; La sociedad civil se empieza a organizar en Baleares contra el separatismo).
2018




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Refoto de Flickr

Refoto de Flickr

El Barón Rojo (Tiempos Modernos)

On Metacriticism as Intervention: A Note on Susan R. Horton's 'Interpreting Interpreting'

A summary of the main thesis of Susan Horton's approach to metacriticism in Interpreting Interpreting: Interpreting Dickens's DOMBEY (1979), and a commentary on the situatedness and the specific agenda of metacritical projects.

On Metacriticism as Intervention: 

A Note on Susan R. Horton's 'Interpreting Interpreting'

http://dx.doi.org/10.17613/M6VK2H

Author(s):
José Angel García Landa (see profile)
Date:
2018
Group(s):
Narrative theory and Narratology
Subject(s):
Criticism, Literary criticism, Hermeneutics
Item Type:
Article
Tag(s):
interpretation, Metacriticism
Notes:
Written 1988



_____. "Metacriticism as Intervention: A Note on Susan R. Horton's Interpreting Interpreting." (Word file, Brown University, 1988). Online edition at Net Sight de José Angel García Landa. 2004, 2013.*
         2013
_____. "Metacriticism as Intervention: A Note on Susan R. Horton's Interpreting Interpreting." Academia 21 Aug. 2013.*
         2013
_____. "On Metacriticism as Intervention: A Note on Susan R. Horton's Interpreting Interpreting." ResearchGate 26 Nov. 2014.*
2014
_____. "On Metacriticism as Intervention: A Note on Susan R. Horton's Interpreting Interpreting." Humanities Commons 15 Feb. 2018.*
         2018

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se puede ver haciendo clic en la foto ésta de Termineitor. Y hay más enlaces a cosas mías al pie de esta página.